La Trampa de la Recuperación
Para entenderla primero debemos responder la pregunta ¿ahorrar puede ser dañino? Claro que no, sin embargo, existen situaciones extraordinarias donde esta certidumbre no es absoluta. El ahorro es una de las claves de la prosperidad. Mientras más ahorre un país, más fondos tendrá para invertir. Se construirán fábricas y se compraran maquinarias lo que hará que en el futuro la producción crezca y por ende los ingresos y el nivel de vida de la población.
Sin embargo, cuando la población decide incrementar sus ahorros también se puede generar una recesión. Menos gasto produce menores ventas, menos empleo e ingresos. Por tanto, los ahorros pueden terminar cayendo en lugar de aumentar. El resultado final depende de lo que pase con la inversión, porque siempre los ahorros se igualan a lo invertido para que la economía este en equilibro. En este caso si el Banco Central puede reducir la tasa de interés la inversión y el ahorro crecerán. De lo contrario la inversión se reducirá por la menor demanda afectando negativamente la producción y los ingresos, y así a pesar del deseo de ahorrar mas el ahorro efectivo terminará siendo menor que el inicial.
Consideremos el ejemplo de una familia de clase media cuyo ingreso mensual sea de S/ 3000 y que ahorre un 10%. Su gasto será de S/ 2700 y su ahorro de S/ 300. Este ahorro se depositará en una cuenta bancaria y luego la entidad financiera lo prestará a la persona o empresa que le dé el mejor uso. Si sumamos los montos los S/3000 regresan a la economía en formas diferentes (consumo e inversión), en este caso la economía funciona correctamente. Si la demanda por prestamos no es suficiente simplemente es cuestión de bajar la tasa de interés para que algunos proyectos se vuelven rentables y viceversa, cuando la demanda de préstamos es excesiva la tasa subirá.
Sin embargo, si bajo algún contexto los bancos no están interesados en aprobar créditos y no hay muchos inversionistas financieramente sólidos con intenciones de tomar prestado aun con la tasa de interés en cero, pues solo S/ 2700 regresarán a la economía. Cuanto el proceso se repita serán S/ 2430, luego S/ 2187 y así sucesivamente. Este proceso no se reordenará espontáneamente porque en cada periodo los inversionistas, las familias y los bancos se vuelven más temerosos y en el siguiente ven sus expectativas hacerse realidad. Con lo que reafirman su compromiso de reducir sus gastos y riesgos.
En nuestra situación luego de varios meses con ventas e ingresos reducidos o sin ellos las empresas y las familias experimentan una disminución considerable de sus ahorros y un aumento de sus deudas. Muchos caerán en la pobreza, otros volverán a ella. Esto producirá una recesión que no es típica ni ordinaria. El sector privado entrará en una lógica de minimización de costos y no de maximización de utilidades por la alta incertidumbre sobre el futuro. Las familias querrán recuperarse controlando su consumo y aumentado el ahorro. Estos cambios en conjunto producirán una reducción de la demanda que sin opciones de reducir la tasa de interés hará que entremos en una circulo vicioso recesivo.
Los empresarios no desearán arriesgarse a nuevas inversiones solo querrán mantener liquidez. Ni la tasa de interés en cero será suficiente para incentivarlos a tomar créditos y embarcarse en nuevos proyectos como ampliar plantas o lanzar nuevas líneas de productos
Las inyecciones de liquidez al sistema financiero no tendrán efecto ya que los bancos estarán temerosos de no poder recuperar los prestamos ante la debilidad del mercado y la fragilidad de sus clientes. Por tanto, el Banco Central solo vera como esa liquidez vuelve a sus cuentas en forma de reservas bancarias. El mercado del crédito se contraerá. Por esto planes como Reactiva en realidad no reactivaran su objetivo solo es mantener la cadena de pagos, es decir, que las empresas no quiebren por no pagarse unas a otras. La política monetaria solo buscará que los bancos sigan cumpliendo su misión de abastecer con liquidez al mercado.
Como salir de este torbellino recesivo antes de que sea demasiado tarde. Pues el gobierno deberá tomar prestado ese exceso de liquidez y gastarlo en la economía devolviendo los S/ 3000 a circulación para evitar la recesión. Así se mantendrán los ingresos de las familias y las ventas de las empresas lo que les permitirá recuperar sus ahorros y capital. Esto sin embargo no será cuestión de un año dado que la el daño financiero causado pandemia será muy grande y seguirá rondando hasta que haya una vacuna eficaz. Entonces el gobierno constantemente tendrá que tomar los fondos sin usar y devolverlos a circulación. Mientras la economía no esté nuevamente fuerte recortar el gasto y reducir los déficits sería un error. Debemos entender que los déficits servirán como un amortiguador que absorberá el incremento del ahorro y evitaran un colapso económico. No hay que verlos como una política irresponsable sino como estabilizadora.
Tenemos por cierto una gran dificultad adicional dado que muchos
empleos están en sectores que tienen alto contacto estos se perderán permanentemente,
por tanto, el estímulo fiscal no podrá llegar a estas familias. Los bonos y subsidios
a las planillas son una necesidad urgente. Si el gobierno cree que estos desincentivaran
la búsqueda de empleo, lo cual es un argumento dudoso en cualquier recesión, es
totalmente irracional en esta situación.
Nuestro problema a futuro no serán la inflación sino la deflación. Si los precios bajan incrementarán el valor de las deudas en términos reales (cuantos productos uno deja de consumir para pagarlas) y ahora tantos años de buen manejo por parte del Banco Central quizá nos jueguen en contra porque, aunque usted no lo crea, necesitamos inflación. Así se evitará el aumento de tasa de interés real y por tanto el monto de las deudas, se impulsará la inversión y además si los consumidores esperan un aumento de precios en el futuro cercano se aprovechará hoy para comprar “barato”, dinamizando la demanda. Por cierto, no estoy hablando de hiperinflación solo de una inflación moderada que puede ser luego controlada cuando ya el Banco Central puede elevar la tasa de interés.
El verdadero peligro será cortar el presupuesto en busca de logar un equilibrio fiscal muy pronto. El estímulo fiscal se deberá mantener mientras el sector privado se recupere y no este en buena forma para comenzar a invertir. En el momento en que los precios empiecen a subir habremos superado la crisis y será momento de reducir el déficit y empezar a pagar la deuda.
¿Y si no tomamos estas medidas en cuando acabara la crisis? Bueno con el tiempo la reducción de la inversión dejara mucho capital sin reponer (maquinarias que envejecen y se vuelven obsoletas) esto producirá eventualmente un aumento de la inversión y una recuperación paulatina. No obstante, seria en el largo plazo…
Los traumas que dejan estas crisis son duraderos, en EEUU luego
de la Gran Depresión las tasas de interés no volvieron a su nivel previo hasta
de 30 años después. Japón tardo más de 15 años para que su sector privado
recuperara la solidez luego de la crisis bancaria de inicios de los 90s y aun
hoy a pesar de tener una deuda mayor al doble de su PBI la tasa de interés de
sus bonos sigue en cero. Estos detalles dan una idea de la severidad de las
heridas que un hecho como el que vivimos deja en la mente de los ciudadanos. Así
como sufrimos el trauma de la devaluación e inflación de los 80s y muchos hasta
hoy prefieren usar dólares, un mayor deseo de ahorro será una constante en los próximos
años.


Gracias
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