Complejidad Económica y Cambio estructural: Un análisis para el Perú
Complejidad Económica y Cambio estructural: Un
análisis para el Perú
Carlos Sandoval Pinto
Abril 2021
Resumen
El Perú ha tenido una performance sobresaliente en términos
de crecimiento económico durante los últimos 20 años, en este estudio usamos la
Teoría de la Complejidad Económica para analizar si durante este periodo hubo
un proceso de diversificación e incremento del know-how productivo que sustente
el crecimiento a largo plazo. Encontramos que si bien las exportaciones peruanas
han crecido de manera significativa siguen estando concentradas en productos de
baja complejidad. El método usado también nos permite identificar sectores que
pueden liderar una transformación productiva en el futuro, entre ellos hallamos
que los sectores donde se presentan las mayores oportunidades son los químicos y
metales. Dada la casi nula transformación productiva a pesar del crecimiento se
necesitará de un rol activo del gobierno para lograrla. Estos resultados deben
servir de punto referencia para la priorización de sectores en cualquier estrategia
de promoción industrial.
Índice de Contenidos
1.
Introducción…………………………………………………………………………1
2.
Marco Conceptual ....................................................................................................5
3.
Análisis
de Complejidad Económica......................................................................
.11
4.
Identificación
de Oportunidades de Diversificación................................................
18
5.
Conclusiones………………………………………………………………………
31
Referencias
Apéndice I
1. Introducción
El Perú ha experimentado un período extraordinario de crecimiento
económico durante los últimos veinte años, superando ampliamente la performance
de las décadas anteriores. En este periodo el PBI per cápita se duplico
creciendo a una tasa promedio de 3.72% y la pobreza se redujo notablemente
desde el 54.7% en 2001 al 20.2% en 2019. Como consecuencia de esto la brecha
con los países ricos se redujo rápidamente (Figura 1). Las exportaciones de
bienes crecieron a una tasa de 9.7% anual liderados por el gran desempeño de
los sectores agrícolas y minerales.
Sin embargo, a partir del 2013 se produjo una
desaceleración (Figura 2) en el ritmo del crecimiento debido a que el Perú fue afectado
fuertemente por la reducción en los precios de las materias primas, de las
cuales ha sido históricamente dependiente. Esto hecho genera muchas dudas sobre
la capacidad del país para sostener crecimiento en los próximos años. Las
preguntas que surgen y deben responderse son las siguientes: ¿La economía
peruana está en un proceso de cambio estructural y diversificación que le
permita a futuro afrontar estos shocks externos de manera adecuada? ¿Los
cambios en las capacidades productivas son los adecuados para mantener el
crecimiento?
La Teoría de la Complejidad Económica provee una base sólida
para identificar los productos con alto potencial para la diversificación, ofreciéndonos
herramientas para estimar las capacidades presentes en un país mediante el
análisis del set de productos que es capaz de producir. La riqueza de una
región, por tanto, está en función de la cantidad de capacidades productivas
que posea. Los países ricos son capaces de producir una gran variedad de
productos que solo pocos lugares puedes replicar, por el contrario, los países
pobres producen pocos artículos que muchos países pueden fabricar. La
diversificación implica que un país adquiera nuevos conocimientos que le
permitan producir y exportar productos más complejos. Este proceso no es
aleatorio debido a que los productos tienen una proximidad en base a las
capacidades que se requieren para su fabricación, por tanto, conocer las
capacidades existentes localmente nos permite analizar hacía que productos un país
se puede diversificar completando gradualmente las capacidades faltantes.
Para lograr crecimiento económico sostenido el Perú debe incrementar no solo el volumen de productos exportados sino también la variedad de estos. Al introducir nuevos productos en la canasta exportadora se adquieren nuevas capacidades productivas que permitirán producir bienes más complejos. Las exportaciones peruanas están concentradas en pocos productos agrícolas y minerales lo cual lo coloca en una posición muy vulnerable ante cambios en la demanda y precios internacionales. Además, este tipo de productos presenta un nivel de complejidad baja lo cual reduce las opciones para una diversificación a futuro. Si bien es cierto Perú ha logrado añadir algunos nuevos productos a su canasta exportadora estos no han logrado cambiar la composición de las exportaciones.
En este estudio exploramos el proceso de cambio
estructural (entendiéndolo como la generación de nuevas capacidades productivas
y la reasignación de factores productivos hacia actividades más complejas) que
se ha desarrollado en el Perú e identificamos un set de productos y sectores
que pueden ser relevantes a futuro. Según nuestros resultados los sectores con
mayor potencial y atractivo se encuentran en las categorías de químicos y metales, consideramos que ambos sectores deberían ser tomados en
cuenta para su inclusión en una política gubernamental de promoción industrial. Por otro lado, creemos que se debe seguir
impulsando el sector extractivo dada la riqueza minera del Perú y su impacto en
los ingresos fiscales y en la generación de empleo indirecto. Sin embargo, no identificamos a este sector como potencial generador de cambio estructural debido a su desconexión con el mercado de trabajo en su
mayoría urbano y la poca complejidad de sus productos.
2. Complejidad Económica
La Teoría de la Complejidad Económica (Hausmann,
Hidalgo et al., 2011) provee de una base sólida para identificar el
conocimiento productivo acumulado que posee un determinado lugar y sus
oportunidades de diversificación. Esta
teoría se basa en la idea de que los productos y servicios requieren no solo de
dotaciones de insumos físicos o mesurables como la infraestructura y el capital
humano sino también de un conocimiento tácito o know how que se adquiere
mediante la experiencia. Este tipo de conocimiento presenta mayor dificultad
para ser trasmitido puesto que requiere una repetición constante, la
interacción de distintas capacidades y la presencia de individuos que ya lo
haya adquirido previamente. No es posible encontrarlo en manuales o libros.
Mientras más complejo sea un bien o servicio más
conocimientos tácitos serán requeridos para su producción, por tanto, se
necesitará una red más compleja de interacciones entre trabajadores con
conocimientos distintos: Know how colectivo.
La forma de organizar y movilizar este conocimiento agregado o
capacidades determina finalmente que bienes y servicios una sociedad puede
producir.
Si bien el conocimiento productivo no es observable
puede ser inferido a través de la diversidad y la sofisticación de los
productos que un lugar es capaz de producir. A diferencia de la teoría
económica tradicional este análisis considera que los productos en los cuales
se especializa un lugar importan tanto como los factores y la tecnología de su
estructura productiva. La canasta exportadora es, por tanto, la materialización
de las capacidades productivas y al mismo tiempo lo que determina las
oportunidades de diversificación a futuro. Por esto la prosperidad de una
región o un país está vinculada no sólo a cuanto exporta si no al nivel de
sofisticación de los productos que exporta.
Los países con mayores capacidades serán capaces de
producir un rango mayor de productos (diversidad), mientras que los productos
más complejos, que requieren un mayor número de capacidades, serán producidos
en un rango menor de países (ubicuidad). Esta relación negativa entre
diversidad y ubiquidad es observada empíricamente en países, regiones y
ciudades.
Sobre la base de estos dos conceptos es posible
construir dos índices cuantitativos: El Índice de Complejidad Económica (ICE)
que es una medida de la cantidad de capacidades que posee una economía y el
Índice de Complejidad de Productos (ICP) que mide la cantidad de capacidades
que un producto requiere.
Al calcular estos índices se debe, de alguna manera,
estandarizar la información para hacer a los productos y economías comparables
(los países más grandes y ricos tienden a exportar mayores cantidades que los
países pequeños). Para esto Hausmann e Hidalgo (2009) utilizan la medida de
Ventaja Comparativa Revelada (VCR) de Balassa (1964). Un país tiene ventaja
comparativa revelada en la producción de un bien si la participación de ese
producto dentro de la canasta exportadora del país es mayor que su
participación dentro de la canasta exportadora mundial. De manera formal
podemos definir:
Donde, Xcp son las exportaciones del producto p del
país c.
La interpretación de este índice es simple, si VCR es
mayor a 1 entonces el país tienes ventaja comparativa en la producción de un
determinado producto. Esta definición se usa para identificar la diversidad,
definiéndola como el número de productos en los cuales un lugar tiene VCR>1,
así como la ubicuidad promedio de sus productos que se calcula como el promedio
del número de lugares que exportan los mismos productos con VCR>1.
El ECI está altamente correlacionado con el PBI Per
Cápita actual y con el crecimiento futuro. Los países con una complejidad mayor
de lo esperado dado su nivel de ingreso tiende a crecer más rápido que los
países que tienen un nivel de ingreso mayor al esperado para su nivel de
complejidad
Como se aprecia en la Figura 3 el PBI per cápita del
Perú es más alto de lo esperado en función de su nivel de ICE (Figura 6), lo
que indica que la estructura productiva no será capaz de generar un crecimiento
sostenible. Esto ocurre a menudo en países ricos en recursos naturales. Estos
países pueden mantener altas tasas de crecimiento sobre la base de la
exportación de estos recursos durante algún tiempo, pero son muy vulnerables a
los choques de precios y a cambios a largo plazo en oferta y demanda.
La teoría de la Complejidad Económica también nos ayuda a entender el
proceso de desarrollo y diversificación productiva. Para esto Hausmann y
Klinger (2007) e Hidalgo et al. (2007) crearon el Espacio de Productos
utilizando probabilidades condicionales para encontrar conexiones entre
productos, mientras mayor sea la probabilidad que dos bienes sean exportados en
conjunto por diferentes países mayor será la proximidad de estos. Usando los
datos del comercio internacional se puede generar una matriz de proximidades
que conecte todos los pares de productos. Para visualizar esta matriz los
autores crearon un mapa de aglomeración (Figura 4) en donde los productos
ubicados en la periferia son aquellos cuyas capacidades requeridas tienen pocos
usos alternativos mientras que en el centro se encuentran los productos cuyas
capacidades tienen más conexiones con otros sectores. La posición de un país en
el Espacio de Productos contiene información relevante sobre su conocimiento
productivo y la capacidad de diversificación a futuro. Dado que las nuevas
exportaciones tienden a emerger cerca a los productos ya existentes, un país
localizado en las zonas más densas tendrá más opciones de diversificación que
un país localizado en la periferia. El proceso de diversificación tiende a
desenvolverse hacia los productos en los cuales el país ya tiene la mayor parte
de capacidades requeridas, por tanto, este proceso no sigue un sendero
aleatorio sino más bien uno predecible sobre la base de su posición inicial.
La posición en el Espacio de Productos determina las oportunidades de diversificación que tiene un país. Para los países con productos ubicados en la periferia el trabajo de diversificación será más arduo ya que las capacidades que poseen no son requeridas, en su mayoría, por otros productos. Para capturar el efecto del desarrollo de nuevos productos sobre estas oportunidades los autores desarrollan el Índice de Pronóstico de Complejidad (IPC). Este índice mide cuan bien posicionado esta un país calculando la distancia entre los productos que exporta con ventaja comparativa y todos los demás productos, ponderados por su complejidad. La Figura 5 compara los IPC con los ICE para cada país. Observamos que los países con menor ECI tienen también menores oportunidades de diversificación, y estas se incrementan cuando se adquieren nuevas capacidades. En otras palabras, es potencialmente muy provechoso aceptar el costo inicial de adquirir nuevas capacidades debido a que esto reduce los costos de la futura diversificación (Bjørn Bo Sørensen et all, 2020).
Finalmente se pueden definir dos conceptos adicionales que ayudaran a encontrar las mejores rutas de diversificación. La Distancia entre un país y un producto específico es calculada mediante la suma de todas las proximidades entre ese producto y todos los productos en los que el país no tenga VCR dividido por la suma de proximidades entre el producto específico y todos los productos. Por otro lado, la Valor Estratégico (VE) mide cuanto mejora la conectividad del país dentro del Espacio de Productos al añadir un producto nuevo a la canasta exportadora.
3. Perú: Análisis Complejidad Económica
Las exportaciones peruanas crecieron rápidamente en el periodo 2002-2018, aunque hubo algunos años de retroceso, la tendencia fue marcadamente positiva como lo muestra la Figura 6. Entre el 2002 y el 2012 las exportaciones crecieron a una tasa notable del 14% anual para luego entrar en un periodo de estancamiento y desaceleración del 2013 al 2018 en donde solo alcanzaron una tasa de crecimiento del 2.9% anual.
Este crecimiento fue explicado principalmente por el
gran desempeño de un grupo reducido de productos minerales como cobre y oro; y productos
agrícolas como uvas y paltas (Figura 7). Desde el punto de vista de la
complejidad productiva el portafolio de productos exportados no ha sufrido
grandes cambios, las exportaciones peruanas siguen estando están altamente
concentradas en productos minerales y agrícolas (Figura 8) los cuales en el
2018 representaban aproximadamente el 70% del total de productos exportados
(sin considerar servicios). El sector textil si bien creció a una tasa del 2.4%
redujo su participación en la canasta exportadora de manera considerable. En el
sector servicios el turismo creció de forma importante durante este periodo, a
una tasa del 8.7% en promedio.
Analizando la diversificación encontramos que el 2018 el 64% del total de las exportaciones (sin considerar servicios) fueron explicadas por solo 10 productos (Figura 9). De estos productos todos tienen un ICP por debajo del nivel actual del país, lo cual no favorece al objetivo de incrementar la complejidad de la economía peruana.
La participación de los productos minerales en las
exportaciones está en el promedio de la región (Figura 10). La mayoría de los
productos de estas categorías son de baja complejidad y fáciles de producir,
Para que el Perú cierre la brecha con los países avanzados necesita descubrir
nuevos productos que sean mayor complejidad para exportar con ventaja
comparativa.
El Perú ha logrado introducir nuevos productos en su
canasta exportadora entre los productos minerales los gases licuados de
petróleo dominan la escena. Por otro lado, se ha consolidado como un exportador
importante de varios productos agrícolas. Aunque estos desarrollos son
importantes su participación dentro de la canasta exportadora aun es limitada,
estos nuevos productos solo representan un 4.7% de las exportaciones totales.
La posición del Perú en el Espacio de Productos
muestra que la mayoría de exportaciones en las que está especializado se
encuentran en la periferia (Figura 12) con poca relación entre ellas. Esto
significa que los productos que el Perú actualmente exporta requieren de
capacidades que en su mayoría no son útiles para exportar otros productos. Como
consecuencia tendrá un grado de dificultad elevado para moverse hacia productos
de una complejidad alta.
En cuando a la evolución en el ranking del Índice de Complejidad Económica (ICE) Perú aún se encuentra en los últimos lugares de la región solo superando a Venezuela, Ecuador y Bolivia (Figura 13). A pesar del gran crecimiento de las exportaciones no ha habido mejoras en la complejidad productiva.
Las participaciones en el mercado mundial de las
exportaciones pueden ilustrar la evolución de las ventajas comparativas de un
país y brindar información sobre su estado en el proceso de cambio estructural.
Según la Teoría de la Complejidad el cambio estructural puede ser entendido
como la adquisición de nuevas capacidades para la elaboración de productos más
complejos. En el caso del Perú este proceso aún no se ha iniciado, si bien el
sector textil mostro un crecimiento importante durante varios años en la última
década se ha ido mermando su participación en el mercado mundial (Figura 14).
Los sectores con mayor complejidad como maquinaria, electrónicos o químicos se
mantienen aún estancados lo cual limita las perspectivas de crecimiento a largo
plazo. El buen desempeño de la economía peruana durante los ultimas años se
explica por la evolución de los sectores agrícolas y minerales. Con respecto al
primero la diversificación hacia productos no tradicionales y la adopción de
nuevas técnicas ha modernizado en gran medida el sector, sin embargo, hay
límites en cuando a la capacidad de este para impulsar a la economía peruana
hacia mayores ingresos ya que el movimiento da la mano obra hacia actividades
urbanas es un proceso inevitable en el proceso de desarrollo (Rodrik, 2017).
4.
Identificación de Rutas de Diversificación
Para que el Perú pueda alcanzar el objetivo de
convertirse en un país desarrollado requiere aumentar la sofisticación y la
variedad de los productos que exporta. Sin embargo, dado que la mayoría de sus
exportaciones se encuentran en zonas periféricas del Espacio de Productos sus
opciones de diversificar hacia productos más complejos de manera espontánea son
escasas y limitadas.
El proceso de cambio estructural implica que los empresarios tomen riesgos y realicen inversiones en sectores que aún no se han desarrollado en el país, al hacer esto enfrentan dos tipos de fallas de mercado; La primera de ellas es conocida como “fallas de información” pues en cierto modo tienen que “descubrir” los costos de la nueva actividad a implementar. Si tienen éxito y se genera un negocio provechoso esto da lugar a muchas copias que reducen la rentabilidad de la innovación. Por el contrario, si el empresario falla tendrá que cargar con todas las pérdidas asociadas con haber apostado por un producto o servicio novedoso. Esto finalmente reduce la toma de riesgos por parte del sector privado desalentando la producción de nuevas ideas y emprendimientos. Por otro lado, tenemos las “fallas de coordinación” las cuales surgen cuando para el desarrollo de una nueva actividad se requiere la aparición de otras en simultaneo. En algunos casos cuando la industria en cuestión está bien organizada estas fallas pueden superarse sin intervención externa, pero en otros cuando es una industria naciente es probable que no tenga los medios para coordinar las implementaciones necesarias. En ambos casos la presencia de estas fallas puede bloquear la adquisición de nuevas capacidades necesarias que le permitan al país moverse en el espacio productivo hacia bienes de mayor complejidad.
Estas fallas de mercado conducen a una sub-provisión de la inversión es nuevas actividades por parte del sector privado en un sistema de laissez-faire. Es por ello que el gobierno tiene un rol fundamental en la promoción de nuevas industrias y actividades que permitan superar estos problemas. Debido a la mala experiencia que ya tuvo el Perú con este tipo de políticas se debe reducir la discrecionalidad en la selección de sectores y productos al máximo posible. La teoría de la complejidad no da un marco de referencia que reduce la subjetividad en la toma de decisiones proveyéndonos de una serie de herramientas que ayudarán al gobierno a evaluar los riesgos y potenciales beneficios de apoyar diferentes sectores económicos. A pesar de esto, el éxito no está garantizado y el ejercicio de una correcta disciplina es crucial para evitar la creación de rentas que atenten contra la legitimidad y sostenibilidad de estas políticas.
Usaremos los criterios que nos proporciona la Teoría de la Complejidad Económica para identificar los productos que incrementaran la complejidad productiva del Perú. El objetivo es ayudar a elevar la diversidad y mejorar la posición del país en el Espacio de Productos de modo que pueda mejorar sus perspectivas de crecimiento a largo plazo. Moverse hacia las partes más densas del Espacio de Productos implica mejorar las oportunidades de 1) diversificación hacia productos más complejos y 2) tener mejores perspectivas de crecimiento. Actualmente el Perú parece estar atrapado en una situación en donde tiene pocas capacidades productivas para garantizar un crecimiento sostenible y al mismo tiempo carece de oportunidades de diversificación. Esto lo podemos ver en la Figura 15 donde se muestra el ICE ajustado por el PBI per cápita de modo que nos indica cuales son las proyecciones de crecimiento de un país y el Índice de Perspectivas de Complejidad (IPC) el cual mide cuantas opciones de productos tienen cerca un país para diversificarse. Se espera que los países a la derecha del gráfico tiendan a crecer más rápido debido que su nivel de ECI es mayor que el esperado para su nivel de ingresos, esto quiere decir que tienen un nivel de capacidades mayor al reflejado en su ingresos y salarios. También se observa que los países con menores perspectivas de crecimiento tienden a estar peor posicionados en el Espacio de Productos (bajo PCI) debido a que sus productos están alejados de sectores con mayor complejidad y mejores conexiones, por tanto, tienen menos oportunidades de diversificación. En base a las posiciones de los países en este grafico se pueden elaborar diferentes estrategias de diversificación. El Perú se encuentra en una zona donde debe apostar por un enfoque de “Apuestas Estratégicas” la cual consiste en implementar políticas de mayor impacto para migrar hacia una posición más atractiva dentro del espacio de productos donde tenga mayores oportunidades de diversificación.
Para la mayoría de países los productos que tienen un
ICP más alto se encuentran también a una mayor Distancia y asimismo los
productos que ofrecen un Valor Estratégico más alto se encuentran más alejados.
Esto lo podemos visualizar en la Figura 16 y 17 donde se pueden visualizar
estos trade-off para el caso del Perú.
Para poder identificar los productos más atractivos
debemos balancear estos trade-off considerando que a mayor distancia de un
producto mayor es el riesgo de fracaso, pero también lo son las ganancias en
complejidad y en oportunidades de diversificación. En la siguiente sección
identificamos todos los productos posibles dados los criterios mencionados y
además afinamos los criterios para obtener un set de productos estratégicos
para la diversificación.
4.1 Productos
con Mayor Potencial
Para identificar las mejores rutas de diversificación
primero debemos eliminar todos aquellos productos que tengan un ICP menor al
nivel de complejidad del país, ya que ninguno de estos podrá aportar al
objetivo de incrementar la complejidad de la canasta exportadora. Este filtro
permite garantizar que las políticas de promoción se centren en los sectores
con mayor capacidad de generar mayores salarios. Luego de realizar proceso
descartamos 233 productos. Ahora debemos asignar pesos a los criterios de
Distancia, ICP y Valor Estratégico para podes afinar la búsqueda de productos
potenciales. Este proceso es algo subjetivo y arbitrario, pero al no existir
una mejor estrategia disponible solo nos queda sustentar lo mejor posible la
selección de las ponderaciones. Para esto seguimos la metodología implementada por
Sørensen, B.Bo et al. (2020) los cuales utilizan las siguientes proposiciones
para sustentar sus ponderaciones:
Proposición 1:
Asumimos que los agentes privados tienen mejor información que el Estado sobre
los productos con mayor potencial para diversificar. Por esta razón las políticas
de promoción industrial deben apoyarse en las señales del mercado para
identificar y corregir las restricciones que impiden desarrollar ventajas
comparativas en estos sectores. Por esta razón, decidimos focalizar esta primera
parte del análisis en los productos que ya exportamos pero en los que no
tenemos ventaja comparativa (0.1<RCA<1)[1]. Debido a los malos precedentes con este tipo
de políticas y la gran dificultad para controlar la corrupción en el aparato
estatal consideramos que los esfuerzos, en una etapa temprana, se deben centrar
en estos productos (margen intensivo) dejando para después, una vez el proceso
gane legitimidad, el descubrimiento de industrias aun no presentes en la
estructura productiva (margen extensivo).
Proposición 2: Un país en la posición del Perú debe seguir
una estrategia balanceada considerando los objetivos de lograr resultados a
través de una rápida y poco costosa implementación y al mismo tiempo considerar
opciones con mayor potencial a futuro. Esto nos lleva a separar el análisis en
dos segmentos los “frutos cercanos” y “apuestas estratégicas”. En el primero la
Distancia y el ICP tendrán un mayor peso, puesto que moviéndose hacia productos
más cercanos y complejos se logrará resultados más inmediatos en el proceso de
diversificación. En el segundo portafolio se debe dar más peso al VE de
Oportunidad ya que esta permitirá dar saltos mayores hacia productos más
complejos y mejor interconectados.
Proposición 3:
El sector privado tiene mayores incentivos para moverse hacia productos con
mayor ICP pues puede apropiarse de los beneficios más fácilmente. En cambio, en
el caso del VE el beneficio social puede ser mayor que el privado por las
externalidades positivas que poseen los bienes con estas características, esto
resultaría en una subinversión en este tipo de productos. Por tanto, el esquema
de ponderaciones debe considerar un mayor peso para el VE que sobre el ICP.
Sobre estas proposiciones adoptamos las ponderaciones
para las estrategias de identificación de productos. Haciendo un resumen, la proposición
1 nos lleva a centrar el análisis en los productos con capacidades ya
establecidas por el mercado. Bajo la proposición 2 dividimos la estrategia en
dos componentes “frutos cercanos” y “apuestas estratégicas”, en este caso
debemos dar mayor peso relativo a la Distancia y al ICP en el primer
componente. Para finalizar por la proposición 3 debemos asignar un peso mayor al
VE debido a sus externalidades positivas. El Cuadro 1 muestra los pesos
asignados para cada criterio de acuerdo con cada una de las estrategias.
Consideramos que un producto tiene alto potencial si
se ubica entre los 50 primeros en cada una de las estrategias. Un total de 27
productos aparecen repetidos en los resultados de cada lista por lo que el
total identificado es de 73 productos. Las listas completas se muestran en las Tablas 1 y 2 del apéndice, La Figura 18 muestra los productos con mayor
potencial en el caso de la estrategia de frutos cercanos. Los sectores con
mayor participación aquí son Químicos y Metales con 16 y 13 productos
respectivamente (Cuadro 2). La Figura 19 se aprecian los productos
identificados por la estrategia de apuestas estratégicas. Los sectores con
mayor representación son Químicos, Metales y Maquinaria (Cuadro 3).
Muchos de los productos identificados tienen altos valores en PCI y VE, lo que indica que el Perú ya exporta productos de alta complejidad, pero aún no logra generar ventaja comparativa en ellos. En la Figura 20 se muestra el total de productos identificados bajo ambas estrategias, los sectores Químicos y Metales representan mas de la mitad de los productos seleccionados, mientras que los demás se dividen entre los seis sectores restantes. Estos resultados nos indican que cualquier intento de elevar la complejidad productiva del país requiere considerar un amplio rango de sectores. Como lo muestran recientes investigaciones un mayor nivel de PBI Per Cápita está relacionado con creciente diversificación (Papageoriou et al. 2012, Wacziarg 2003) y no con una mayor especialización.
Al mismo tiempo que hemos identificado los sectores
con potencial para impulsar la transformación productiva también nos percatamos
que actualmente la mayoría no están considerados dentro de ninguna política que
busque materializar estas oportunidades.
Repasando los rubros encontramos que es notoria la
presencia de los sectores Químicos y Metales con productos que tiene un amplio
rango de ICP, lo cual puede señalar una ruta muy interesante para la
transformación productiva. Estos sectores tienen un gran potencial para
impulsar el cambio estructural en el Perú y por tanto debe ser tomado como
prioridad en cualquier política de promoción industrial.
Luego encontramos a los sectores Agricultura y
Maquinaria, el primero ya cuenta con una ley específica para su promoción desde
hace algunos años y ha sido un importante propulsor del crecimiento del país,
el segundo cuenta con productos con un nivel de complejidad alto y bien
conectados dentro del Espacio de Productos. Ambos rubros son también
primordiales en cualquier estrategia de desarrollo.
Por último, encontramos a los sectores de piedra y
vidrio, electrónicos, textiles y vehículos que si bien no tienen el peso de los
anteriores el análisis ha demostrado que también contribuirían positivamente a
la mejora de las capacidades productivas del Perú.
Por otro lado, el sector Minerales a pesar de contar
con una participación importante en las exportaciones no aparece en los
resultados puesto a que sus productos son de baja complejidad y ofrecen
relativamente pocas oportunidades para liderar un proceso de cambio
estructural.
Ambos portafolios analizados no son mutuamente
excluyentes sino deben ser pensados en función al corto y mediano plazo.
Cualquier política de promoción industrial deberá mostrar resultados
rápidamente para mantener su viabilidad y legitimidad en el tiempo. Igualmente
deberá tener como mayor objetivo generar las capacidades productivas necesarias
para iniciar el proceso de transformación estructural.
Un sector adicional que dada la metodología no ha
podido ser considerado en este análisis, pero no deja de ser importante es el
sector turismo. Este ha sido uno de los de mayor crecimiento en los últimos
años y dado el gran portafolio de destinos culturales que posee el Perú su potencial
es enorme como generador de divisas y empleos para trabajadores poco
cualificados.
El propósito de este estudio es mostrar los sectores y
productos con mayor potencial para la diversificación sin embargo es importante
mencionar que este ranking no se debe tomar como definitivo en cuanto a la
selección de los productos que tienen las mejores perspectivas. Sino es un
punto de partida para evaluar cada sector y producto con mayor profundidad para
concluir cuál es su viabilidad y asegurarse que las capacidades requeridas
están efectivamente presentes en el país.
5.
Conclusiones
En este estudio hemos aplicado la Teoría de la
Complejidad Económica para analizar las capacidades existentes en la economía
peruana e identificar los sectores con mayor atractivo para liderar una transformación
productiva. Del análisis concluimos que el Perú aún no ha iniciado un proceso
de trasformación estructural que pueda sustentar su crecimiento a largo plazo.
A pesar del gran desempeño de la economía la canasta exportadora no ha sufrido
mayores cambios en su composición, aún se encuentra compuesta principalmente
por productos de baja complejidad.
Cualquier intervención pública debe ser guiada por el
mercado por tanto hemos centrado este análisis en los sectores que ya se
encuentra presentes en la economía peruana pero que aún no desarrollan ventajas
comparativas, recomendamos que luego de superada esta etapa recién se evalúen
sectores potenciales aun no existentes dentro del mapa productivo. Los resultados
muestran que en los sectores Químicos y Metales se encuentras las principales
oportunidades para la trasformación estructural a través la diversificación de
las exportaciones y por tanto deben ser incluidos en agenda para su promoción. Así
también encontramos opciones interesantes en los sectores Agricultura,
Maquinaria y Piedra y Vidrio.
Para la materialización de estas posibilidades se requiere
de una participación activa del gobierno impulsando la inversión en estas
actividades y sectores, esto no ocurrirá siempre de manera espontánea debido a
las fallas de mercado que elevan el riesgo y reducen la rentabilidad potencial de
los empresarios. Sin embargo, las intervenciones públicas no son siempre
positivas y pueden crear nuevas distorsiones que terminen reduciendo la
productividad del sector y del resto de la economía. Seleccionar y priorizar sectores
e industrias determinadas tiene un componente altamente subjetivo que debe ser reducido
al máximo posible para evitar la corrupción y aparición de rentas. La Teoría de
la Complejidad ofrece las herramientas para hacer esta priorización mucho más
objetiva y guiar las acciones del gobierno minimizando la discrecionalidad.
Lo primordial para los países es elevar sus
capacidades y conocimientos productivos pero debido a que estos no son observables
son los productos los que nos brindan información indirecta sobre el know-how
existente. Por esta razón estas propuestas
deben ser consideradas como una hoja de ruta inicial que luego debe ser contrastada
con otros criterios de viabilidad como la capacidad de generación de empleo del
sector, su atractivo para atraer inversión directa extranjera, entre otros.
Este análisis debe complementarse con investigaciones que
identifiquen los retos y restricciones que enfrentan cada uno de los sectores identificados
para su desarrollo y crecimiento, así como estudios a nivel regional y
departamental para hallar las oportunidades latentes con mayor precisión geográfica.
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Este apéndice detalla la metodología matemática
utilizada para calcular el Índice de Complejidad Económica, así como otros
indicadores de complejidad relevantes. Como ya hemos
mencionado, una región es capaz de producir o prestar un bien o servicio cuando
se observa al menos una firma registrada en el correspondiente código
industrial que identifica dicho bien o servicio - nuestra medida de Ventaja
Comparativa Revelada (VCR). Con esto, definimos como Mcp a la matriz que
contiene valores (1) si posee el código industrial o producto p en el
lugar, y 0 si no. La diversidad y ubicuidad resultan de sumar cada fila y
columna de esta matriz, respectivamente. Formalmente, definimos estos
indicadores para la industria o producto p y el lugar c como:
Para generar un indicador de las capacidades
productivas o know-how acumulado en el lugar, o las requeridas para
producir un producto específico, es necesario utilizar la información de la
ubicuidad del producto para corregir por la diversidad que contienen. Con esta
información como base, se estiman tanto el Índice de Complejidad del Producto
(ICP) como el Índice de Complejidad Económica (ICE) del lugar. En el caso de
productos, es necesario calcular la diversidad promedio de los lugares que los
hacen, y la ubicuidad promedio de los otros productos que esos lugares son
capaces de generar. En el caso de lugares, es necesario calcular la ubicuidad
promedio de la cesta de bienes y servicios que estos son capaces de hacer, y la
diversidad promedio de los lugares capaces de hacer esos productos. Estos
ajustes sucesivos nos permiten corregir por posibles errores en la
determinación de la sofisticación de productos y lugares, tales como los que se
derivan de recursos naturales.
El hecho de que la diversidad de los lugares que exhiben VCR en recursos naturales sea baja, a pesar de tratarse de actividades de baja ubicuidad, nos permite concluir que no se trata de una industria sofisticada, sino más bien que tiende a existir sólo en los lugares que cuentan con esas dotaciones. Tradicionalmente, este proceso recursivo, llamado método de reflexión, parte de las medidas de diversidad y ubicuidad, y se define formalmente como:
Para calcular un índice de complejidad, habría que
insertar la segunda ecuación en la primera y repetir iterativamente la
corrección. Un método equivalente de corregir recursivamente la diversidad y la
ubicuidad entre sí es tomar los valores propios y vectores propios de la matriz
𝑀̃ 𝐶, una matriz cuyo elemento (𝑐, 𝑐 ′) es: propios de la matriz 𝑀̃ 𝐶, una matriz cuyo elemento (𝑐, 𝑐 ′) es:
El Índice de Complejidad Económica (ICE) se define tomando el vector propio 𝐾⃗⃗ de 𝑀̃𝐶 asociado con el segundo valor propio más grande.
De igual manera, se puede definir el Índice de Complejidad del Producto (ICP) como el vector propio asociado con el segundo valor propio más grande de una
matriz 𝑀̃ 𝑃,
donde el elemento (𝑝,
𝑝 ′) es:
La Distancia es una medida de la capacidad de una economía para comenzar
a producir un producto específico, es decir, el alcance de las capacidades de
una ubicación para fabricar un producto en función de su canasta de producción
actual. La distancia se calcula entre dos productos cualesquiera calculando
primero una matriz de proximidades 𝜙𝑝,
𝑝 ′ que mide la probabilidad de que un país exporte un
producto dado que otro país lo exporta. La matriz de proximidades mide la
facilidad de pasar de un producto a otro:
Luego, la distancia se estima como la proporción ponderada de productos conectados a un producto 𝑝 que el país 𝑐 no está exportando de manera efectiva. El índice se calcula sumando las proximidades que conectan un bien 𝑝 con todos los productos de los que el país 𝑐 es un exportador efectivo. Luego, el indicador de distancia se normaliza dividiéndolo por la suma de todas las proximidades entre todos los productos y el producto 𝑝:
El Valor Estratégico es un índice que mide los beneficios en términos de
mejora de la complejidad que una ubicación específica puede obtener al
diversificarse en un producto en particular. El índice cuantifica cómo un nuevo
producto puede "abrir" caminos hacia productos cada vez más
complejos. Se calcula utilizando la matriz de proximidad, la matriz 𝑀𝑐𝑝 y el índice ICP:
[1] Los autores encuentran evidencia que para los países es más fácil desarrollar ventaja comparativa cuando ya tienen exportaciones con un RCA>0.1. Por tanto, a partir de ese nivel se puede considerar que un país posee capacidades establecidas en ese producto.































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