Necesitamos ser Keynesianos
Keynes no fue socialista al contrario llego para salvar el capitalismo de su crisis más profunda vista hasta aquel entonces. Sin embargo, para los ojos de un fundamentalista del mercado alguien que solicita la intervención del gobierno para salvar la economía no puede evitar ser puesto bajo sospecha. En la época en que Keynes escribió existía un colapso económico a nivel mundial, desempleo masivo, negocios quebrados por doquier y un gran sufrimiento social. La miseria crecía a niveles alarmantes. Cualquiera hubiera concluido que el modelo había fracasado y que solo cambiándolo habría oportunidad de recuperar la antigua prosperidad. La codicia extrema de los capitalistas había llevado a una situación insostenible que debía ser corregida con la nacionalización de los medios de producción y la erradicación de la propiedad privada. No se vislumbraba otra solución posible. Keynes para sorpresa de todos sostuvo que las fallas de la economía tenían, por el contrario, una solución...